| Redacción BBC Mundo |
| AIG representa "un riesgo sistémico". |
Las pérdidas anunciadas por la compañía mundial de seguros y servicios financieros ascienden a US$60.000 millones en el cuarto trimestre de 2008.
En todo el año pasado la empresa reportó un saldo negativo de US$99.300 millones.
El nuevo paquete de rescate incluye condiciones más benévolas sobre la inversión de US$150.000 millones que ya hizo el gobierno en acciones preferenciales de la aseguradora.
También comprende un tipo de interés más bajo en una línea de crédito gubernamental.
| La ayuda... hasta ahora AIG: US$180.000 millones Bank of America: US$45.000 millones Citigroup: US$50.000 millones JP Morgan Chase: US$25.000 millones Wells Fargo: US$25.000 millones Goldman Sachs: US$10.000 millones Morgan Stanley: US$10.000 millones State Street: US$3.000 millones Bank of New York Mellon: US$3.000 millones |
Las bolsas de valores en todo el mundo experimentaron una pronunciada caída tras los anuncios de AIG y los temores sobre el estado de salud del sistema financiero global.
Un comunicado conjunto de la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro manifiesta que la aseguradora representa "un riesgo sistémico" por lo que se determinó "ayudar a estabilizarla para, de ese modo, ayudar a estabilizar el sistema financiero".
"El costo potencial a la economía y los contribuyentes ante una falta de acción del gobierno podría ser extremadamente alto", destacó el comunicado.
"Los recursos adicionales ayudarán a estabilizar a la compañía y hacerlo también ayudará a estabilizar al sistema financiero".
¿Más descontento?
AIG fue una vez la mayor aseguradora por valor de mercado, con operaciones en más de cien países, y ésta es la tercera ocasión en que Washington debe salir a rescatarla.
Es precisamente por su alcance global por lo que las autoridades no pueden permitir que la compañía quiebre, dice la corresponsal de la BBC en Nueva York Michelle Fleury.
| Fue una vez la mayor aseguradora del mundo por valor de mercado. |
Aunque permitir el colapso de AIG podría tener una amplia repercusión en el sistema financiero global, el nuevo paquete podría generar un mayor descontento entre los contribuyentes, agrega Fleury.
Los estadounidenses -manifiesta la periodista- cada vez se cuestionan más la conveniencia de utilizar dinero público para rescatar la empresa privada.
Sin embargo, funcionarios del gobierno de Estados Unidos temen que un descalabro de AIG podría ser desastroso tanto para la economía del país como para la mundial.
La semana pasada, la Casa Blanca acordó ampliar su participación en Citigroup en un intento de apoyar a una de las mayores empresas de servicios financieros en el mundo y una de las más abrumadas por la actual crisis internacional, que ya ha recibido miles de millones de dólares aportados por los contribuyentes.

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